La mágica Asturias alberga un sinfín de preciosos rinconcitos que se consolidan como algunos de los lugares, y pueblos, más bonitos de toda España. Uno de ellos, en mi opinión, es el municipio de Llanes, el cual se localiza entre el mar y la sierra de Cuera dando paso a los flamantes Picos de Europa.

Aparte de su belleza paisajística nos topamos con una villa tradicional de verano que se levanta justo en la desembocadura del río Carrocedo, lo que le deja un importante sabor marinero. Su casco viejo está declarado Conjunto Histórico-Artístico y es uno de los centros más bonitos de toda Asturias.

Dicho casco viejo, de aspecto medieval, se localiza en torno al río, mientras que por otro lado, si pasamos a la orilla izquierda del mismo, nos topamos con casas más modernas y privilegiadas, más nobles. En la orilla derecha se asentaron los marineros y los artesanos de la villa.

Sin embargo, todas ellas tienen ese aire marinero tan arraigado en Llanes. De entre sus lugares de interés debemos citar la iglesia de Santa María del Conceyu, de mediados del siglo XIII, aunque las obras se llegaron a prolongar hasta el XIV y el XV.