Albarracín es una preciosa localidad perteneciente a la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. Un enclave que alberga tanto un espectacular casco histórico declarado Monumento Nacional en 1961, como la gran belleza natural de la Sierra de Albarracín. Un paseo por sus murallas y estrechas calles permite trasportarse a otros tiempos.

Situado en los Montes Universales a 1182 metros de altitud, junto al río Guadalaviar, rodeado por una muralla, encontramos Albarracín.

La localidad de Albarracín se encuentra únicamente a 40 kilómetros de Teruel, comunicada diariamente con esta ciudad por una línea de autobús, por lo que al visitarla puede optarse por alojarse en uno de los hospedajes rurales de la localidad o en la ciudad de Teruel. El aeropuerto más cercano a la localidad es el de Zaragoza, con vuelos baratos desde otras destacadas ciudades españolas.

Escapada a Albarracín: una excursión de fin de semana

Una de las cosas imprescindibles que deben hacerse en Albarracín es pasear por las calles de su casco histórico, levantado sobre las faldas de una montaña. En ellas se levantan casas con una gran aproximación en los tejados, construidas con entramados de madera y tabicones rojizos característicos. Las más destacadas son la Casa del Chorro, la Casa de la calle Azagra y la Casa de la Julianeta, en un buen estado de conservación.

El pueblo está construido entre las rocas de la montaña. Lo que más llama la atención de este pueblo de Teruel son sus calles. Pequeñas callejuelas que parecen casi un laberinto. Te encantará perderte entre las casas y ver cada una de ellas y más bonita que la anterior.

Pero si una casa destaca entre todas es sin duda la Casa Azul. Se trata de una casa que perteneció a una de las familias más ricas del pueblo. Algo curioso de este pueblo y característico en todas las casas es que todas tienen como llamadores de las puertas un lagarto de forja.

Pero Albarracín tienen muchos monumentos para ver. Comenzando por la Catedral, con su órgano y capillas con unas pinturas preciosas. Si queremos tener una vista espectacular del pueblo sin duda subiremos al Castillo, o podemos subir hasta otro gran mirador de la ciudad como es la Torre Blanca. Si os gusta las grandes colecciones, los recuerdos antiguos y una visita al pasado no podéis dejar de visitar el Museo de Albarracín.

Para acabar nuestra visita podemos visitar la muralla. Es una de las cosas más bonitas que tiene este pueblo, pero debéis de coger fuerzas para subir ya que es una visita cansada.

Casco Antiguo de Albarracín en Teruel

La Plaza Mayor, surge como un espacio abierto entre las estrechas calles. De forma irregular, fue diseñada en el siglo XI y está presidida por el Ayuntamiento, un edificio del siglo XVI, con balcones de madera, recios soportales y un corredor sobre el río. Otras casonas y palacios con balcones corridos y una bonita combinación de piedra y madera ayudan a crear una magnifica estampa, que muchos aprovechan a fotografiar o pintar.

Las Murallas son otro de los reclamo de Albarracín. Este antiguo sistema defensivo medieval, cuyos tramos más antiguos datan del año mil, está presidido por la Torre de La Engarrada y los restos del Castillo de El Andador, hoy en proceso de restauración. Cercana al castillo se encuentra la concatedral de Albarracín del siglo XVI, en cuyo exterior destaca su torre de estilo renacentista y cuyo interior alberga preciosos retablos. La fachada barroca del Palacio Episcopal, llama la atención también junto a la catedral.

Monumentos de Albarracín en Teruel

Existen otros templos importantes en Albarracín como son la iglesia de Santa Maria, la construcción más antigua de la ciudad; la iglesia de Santiago. Con un meritorio altar mayor dedicado a Santiago; la Ermita del Cristo de la Vega o el convento barroco de Los Escolapios.

Rodeada por el Guadalaviar, Albarracín es una localidad con un interesante patrimonio y numerosos rincones pintorescos que descubrir a lo largo de sus estrechas y empinadas calles.

Imagen destacada |  Albarracín en Teruel / Foto: MemoryCatcher (Pixabay)