Muy cerquita del límite con la provincia de Cáceres y justo al sur de Salamanca, en Castilla y León, se encuentra la pequeña villa de La Alberca, un lugar que permanece y se sitúa como uno de los pueblos más bonitos de toda España.

Sitio de leyendas y de falsos mitos, dicho pueblecito fue declarado en el año 1940 Monumento Histórico Artístico Nacional, y es que aquel que alguna vez haya paseado por sus callecitas sabrá de sobra por qué. De hecho, La Alberca tiene el privilegio de haber sido el primer conjunto rural declarado de toda España.Sus habitantes se han dedicado durante toda su vida a la fabricación del turrón, de la miel y algo de ganado. Sin embargo, gracias a que el turismo cada día va creciendo, éste también se ha convertido en uno de los principales recursos económicos de la villa.

En nuestra visita por La Alberca deberíamos de destacar, por encima de casi todo, su precioso caso urbano, el cual se conserva perfectamente. Aquí encontraremos pequeñas callecitas, estrechas y empinadas, que cuenta con unas viviendas todas construidas en granito y en madera de castaño y que tienen la particularidad de ostentar los balcones más floridos y bonitos del país.