Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se sitúa en la provincia de Huesca, más concretamente abarcando los municipios de Torla, Broto, Tella, Fanlo y Bielsa con sus 15.608 hectáreas de extensión.

Situado en una cima de origen glaciar que cuenta con más de doscientos años de antigüedad, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se conoce también por el nombre de el “paraíso de los Pirineos“, estando formado por diversas montañas, de las cuales muchas de ellas llegan a superar los 3.000 metros.El parque se divide en el macizo de Marboré con las Tres Sopores, el Cilindro, el Monte Perdido, los picos de Soum de Ramona, el valle de Bucaruelo, el valle de Ordesa, los cañones kársticos del Añisclo, el circo de Pineta y las gargantas de Escuaín.

La cima del Monte Perdido, citada anteriormente, es una de las más codiciadas por los montañeros. Por otro lado el parque acoge una gran flora y fauna, destacando unas 1.500 especies vegetales y numerosas especies protegidas de animales, como el lagarto verde, el urogallo, el rebeco, la cabra montesa, el armiño, etc.

Una buena opción para realizar una pequeña ruta sería la siguiente: Cola de Caballo, Parador de Monte Perdido-Collado de Añisclo, Parador de Monte Perdido-Balcón de Pineta-Lago de Marboré.

Liérganes, en Cantabria

La pequeña y preciosa villa cántabra de Liérganes se localiza justo al sur de la bahía de Santander con una escasa extensión de unos 36,7 kilómetros cuadrados y una población de 2.267 habitantes aproximadamente, la cual se concentra especalmente en el barrio del Mercadillo.

Su principal recurso económico es el sector ganadero, aunque el turismo rural va creciendo a pasos agigantados en a zona. Y es que Liérganes es un precioso pueblecito para visitar y perderse, con un conjunto histórico completamente reconstruido que aún no ha perdido su original esencia.Aquí nos encontramos con casonas de piedra, puentes, geranios en los balcones, monumentos espectaculares, tiendas de recuerdos y excelentes terrazas y bares.

Por un lado, entre las casonas deberíamos de destacar las que se sitúan en el citado barrio del Mercadillo, justo a la izquierda del Miera.

Pero otros de sus lugares de mayor interés es la iglesia barroca de San Pedro, la de San Sebastián, el Puente mayor que vuela sobre el Miera, el balneario situado alrededor del manantial de Fuente Santa, el palacio de la Rañada y la iglesia gótica de San Pantaleón, edificada entre los siglos XIV y XV sobre una colina, desde donde conseguiremos una de las mejores vistas de todo el pueblo.

Lugares imprescindibles de Buenos Aires

Buenos Aires es la ciudad más importante de Argentina, además de una ciudad que nunca duerme donde puedes encontrar de todo a todas horas.

Si tienes pensado viajar a Buenos Aires, no te pierdas este articulo por que seguro que te encanta, ya que vamos a mostrarte los lugares que no debes perderte si visitas la capital Argentina. Además queremos informarte que lo mejor que puedes hacer es el alquiler de departamento en buenos aires si vas a quedarte durante unos días en el país.

A continuación te mostramos los lugares imprescindibles de Buenos Aires.

– Obelisco: Es todo un símbolo en Buenos Aires, se construyó en 1936, con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad argentina.
– Caminito: Esta rodeada de las típicas casas de la Boca y los fines de semana encontrarás un mercadillo de artesanías.
– Estadio de Boca: El Boca Juniors es uno de los clubes de fútbol más importantes del país. La Cancha de Boca fue rebautizada con el nombre de “La Bombonera”. Abre todos los días de 10 a 18h.
– Estadio River Plate: Conocido como “El Monumental” se inauguro en 1938 con una capacidad de 70.000 espectadores.
 Cementerio de la Recoleta: Es el más antiguo de la ciudad, allí están sepultados algunos personajes históricos del país, como Eva Perón o Facundo Quiroga.
– Jardín Botánico: Fue inaugurado en 1908 y diseñado por el paisajista Carlos Thays, y actualmente ocupa 69.772 metros cuadrados.
– Manzada de las Luces: Allí se instalaros en 1633 los jesuitas, y allí podemos ver galerías subterráneas construidas durante el siglo XVIII.
– Palermo: El parque de Los Bosques de Palermo tiene dos lagos artificiales y más de 80 hectáreas de bosques.

Excursiones por Teruel

La provincia de Teruel esconde un sin fín de pueblecitos y rincones bonitos que visitar. Aquí encontramos los preciosos pueblecitos de Albarracín, Alcañiz, Cala aceite o Rubielos de Mora, pero en las proximidades de estos también se sitúan lugares mágicos y interesantes.

Uno de ellos lo encontramos a tan sólo cuarenta kilómetros de Albarraín, asentado sobre el desnivel sobre el que se levanta la sencilla, pero encantadora iglesia de San Millán. Se trata de Orihuela del Tremedal, un pequeño pueblo de aire renacentista que destaca por varios edificios, entre los que destaca la Casa de los Franco Pérez de Liria.

Justo alrededor de esta zona también nos encontramos con varios parajes que albergan yacimientos de arte rupestre. Cuevas situadas en Fuente del Cabrerizo, Prado del Navazo, Cocinilla del Obispo y Callejones cerrados que cuentan con figuras, algunas de gran tamaño, de animales. Algunas de estas cuevas son La Losilla y la Cueva de Soña Clotilde.

El pequeño pueblecito de Calanda se sitúa cerca de Alcañiz, concretamente a unos dieciséis kilómetros,  y es conocido internacionalmente por su retumbante Semana Santa, esta manifestación artística y religiosa en la que se celebra la Pasión de Cristo. Justo aquí nació el gran Luis Buñuel, personaje admirado en toda España.

El conjunto histórico de Ráfales se encuentra también en Teruel y conforma uno de los cascos urbanos más bien conservados de toda la provincia. Aquí encontramos estrechas y empinadas callecitas que cuentan con un místico aire medieval único.

Por otro lado, la Fresneda, otro importante conjunto histórico, se encuentra a unos 27 kilómetros del puebleceito de Calaceite y también cuenta con un precioso casco urbano. Aquí destacamos su Ayuntamiento, sus casas solariegas en el centro, el edificio del hotel-convento, la Casa de la Encomienda de la Orden de Calatrava y el Palacio del Marqués de Tosos, entre otros.

A unos doce kilómetros de la Fresneda se sitúa Cretas, uno de los pueblos que pasan más desapercibidos en la provincia de Teruel, pero que también tiene mucho que enseñar, ya que es uno de los que más vale la pena visitar. Su trazado urbanístico y arquitectónico se encuentra muy bien conservado, y en él destaca especialmente su iglesia de estilo renacentista.

Por su parte, Beleceite, a unos 28 kilómetros de Calaceite, es una villa de origen musulmán que conserva restos antiguos en sus edificaciones. Aquí se encuentra la Reserva Natural de los Puertos de Beceite y cuenta con una zona declarada Reserva Nacional de Caza.

Rubielos de Mora es uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Teruel que dista unos 13 kilómetros de Mora de Rubielos. Se trata de una visita imprescindible en la que debemos destacar sus murallas medievales, el Ayuntamiento, el Convento de las Carmelitas, el Convento de las Agustinas, el Hospital de Pobres y el Hospital Menor, entre otros.

Aquí existieron asentamientos romanos y musulmanes, aunque ambos duraron muy poco tiempo. La principal dominación de la villa se debió a los cristianos, quienes la cuidaron hasta el año 1204, aunque conservando el trazado romano y algún ejemplo de arquitectura musulmana.

A unos escasos 5 kilómetros de Mora de Rubielos se encuentra la pequeña villa de Valbona. Aquí encontraremos algunos vestigios de una antigua muralla, un bonito ayuntamiento y edificios simbólicos como la Iglesia de San Antonio Abad y la ermita de Nuestra Señora de Loreto.

Por otro lado, un poco más lejos (a unos 20 kilómetros) nos topamos con Alcalá de la Selva, la única estación invernal aragonesa fuera de los Pirineos. Se trata d eun lugar ideal para deportistas, pero también para los amantes de la historia y de la arquitectura.De aquí, destacamos principalmente su imponente castillo y la parroquia de San Judas y San Simón.