Situada en el extremo de la ría que hace honor a su nombre, en la provincia de Asturias, la localidad de Villaviciosa cuenta con un aspecto señorial que le fue otorgado gracias a que en el año 1517 el emperador Carlos V puso su primer pie en nuestra península en este embarcadero de Villaviciosa, hoy desaparecido.

Sin embargo, a pesar de los años y el tiempo transcurrido, la localidad mantiene su interés, puesto que en ella podemos ver diversos monumentos y edificios que merecen mucho la pena. Sin ir más lejos nos topamos con la iglesia de Santa María de la Oliva, su templo más emblemático construido a finales del siglo XIII.

Otros edificios religiosos son el convento de San Francisco y el convento de Santa Clara, ambos del siglo XVIII. Sus viejas casonas de los siglos XVII y XVIII también son muy llamativas, así como su plaza de José Antonio, donde hayamos los edificios singulares de la casa de Valdés, del siglo XVII, y el colegio de San Francisco, del siglo XVIII.

Para ir finalizando nuestro pequeño paseo por esta asturiana villa, deberíamos acercarnos a la casa de Hevia, situada en la calle del Agua. Dicha casa, perteneciente al siglo XV, fue en lugar donde se hospedó el citado emperador durante su estancia.

Imagen destacada |  Villaviciosa, en Asturias